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Libros


"Métrica para Borja". Santos Vibot2017
19
Jun

"Métrica para Borja". Santos Vibot

El libro es un feliz cruce entre poemario amoroso y texto didáctico sobre las formas estróficas clásicas (entiéndase por tales las practicadas a partir del siglo XII y consagradas como muy tarde en el Barroco, con alguna excepción modernista).

Por Guillermo Arroniz López


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Algo que se agradece mucho para los que somos amantes de la rima y de la métrica, creyentes en una musicalidad seductora que es parte sustancial de la poesía misma (hay quien no lo cree así, todo hay que decirlo).

El libro es, por otro lado, obra de un amante del mundo latino, y poeta homoerótico de principio a fin. Desde la mismísima portada del libro -del objeto físico-, se pueden adivinar ambas características por parte del observador mínimamente avezado o iniciado pues se trata de una representación artística (es un medallón de porcelana según cuenta el propio Vibot) de la narración mitológica sobre Zeus y su bello escanciador, Ganímedes; no el episodio del rapto sino el disfrute común del vino.

Este carácter de estudioso y/o admirador, o en el orden inverso, del mundo grecolarino, viene también probado por otra serie de elementos. Se pueden mencionar, por ejemplo, las citas en latín que encabezan cada capítulo en que está dividido el libro (siendo mi favorito "ET VERSUS DIGITOS HABET", es decir, "Y el verso tiene dedos", de Juvenal); y también es preciso, por supuesto, traer aquí el tema fundamental del libro: la relación erótica entre el hombre mayor (que debe formar, educar y guiar) y el hombre joven (quien a cambio de la protección de la pareja mayor debía retribuirlo con su juventud y belleza): erastés y erónemo. Esta relación estaba bien vista en la Grecia Clásica siempre y cuando sexualmente el adulto siempre adoptara un rol activo y el joven uno pasivo, aunque este último no debía sentirse atraído sexualmente. En el libro que nos ocupa hay alguna "relajación" de tanta regla según es dibujada por la Historia. En este sentido son muy reveladores algunos versos del poema "Bajo el sicomoro":

"¡Mi otoño y tu primavera,

quién lo dijera!

Tienes los cabellos de oro

y yo los tengo de plata [...]

Tienes del amor la gracia

y yo tengo la experiencia,

pero en esta antigua ciencia

tu inexperiencia me guía

a donde sin ti no iría [...]"

Página 131.

Como también lo son (reveladores) los dos con los que arranca "Eros es más":

"Dame de tu cintura

alegres embestidas [...]".

Página 101.

Al margen de este mundo clásico y de erotismo homosexual el libro es también un canto a la literatura (a la Poesía) y sus autores, declarando Vibot también, de una forma u otra, su admiración por escritores como Ceevantes, Rubén Darío o Lorca. Y es, de alguna manera libro de viajes en los que se vive o evoca un amor (Glasgow, o las montañas Coreanas).

Algunos versos me han parecido de singular belleza:

"[...] Buscadme en Kelvingrove Park leyendo poesía inglesa,

junto al río cadencioso, por las pendientes praderas [...]".

"LET GLASGOW FLOURISH". Página 53.

O también en la página 136, algunos del poema "AUNQUE TE FALTE LA LUZ DE MIS OJOS":

"[...] mientras tierra y ceniza se hace el tiempo [...]

y este vuelo de abismos de tu cielo [...]".

El libro, por lo demás, abunda en expresiones de un amor dulce, romántico en su acepción más dulce (no más dramática): abrazos, besos, lazos, cielo... tiernas declaraciones de amor y fascinación por la belleza de un efecto por el que, de alguna manera, se expresa un amor muy delicado y protector.

Un clásico compuesto en honor a los clásicos y a la clásica "maniera".



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